Mendigo

Vida miserable la mía
Me falta todo,
Valor, astucia, inteligencia,
Un buen marido que me mantenga.
Podría llenar un diario con todas las maravillas que me falta por vivir.

-Un mendigo sin pierna,
El rostro carcomido por eczemas
Se ha sentado en mi acera. –

Ese ahora toca a mi puerta,
Su hedor se mete hasta mi cuarto
Desde donde escucho las moscas
Zumbar sobre él.

Insiste en perturbarme con su presencia
Mortificarme con su existencia,
¿Por qué no se muere y ya?
Estoy demasiado ocupada compadeciéndome,
En cargar esta vida.

Él se ha cansado de esperar,
Se ha marchado lejos,
Se movió…
Y yo me he quedado sujeta
En mí vacío.

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Mi virgen

Viene hacia mí

En su amplio vestido ondeante de alma inmaculada

Ensueño donde oculta sus curvas,

Cabello largo y negro cubre su espalda

Enmarañado se desborda por su pecho.

 

Flota hacía mí

Me quema en su Iris de cólera,

Cuerpo soy escurrido en un rincón de mi culpa

Aterida de miedo ante esta Santa desquiciada,

En su mano derecha un largo cuchillo

Perforará mil y mil veces más esta carne.

 

Me hará pagar la herejía cometida

Abrí las piernas sin amor

Consciente y en oposición al amor,

Derramé semen en nuestras tetas

Besé la verga enhiesta hasta que se diluyó ante mis ojos.

 

Ahora la esperma derrochada en mi piel se ha evaporado

Y me ha dejado a solas con mi temible Virgen María.

 

LilitLobos

Inmaculada

Esta sexualidad que a veces parece desbordada,

esta facilidad para entregar el cuerpo

en gran parte es un castigo,

Un latigazo a esta mujer que me habita

María La Santa

La inmaculada Virgen María

A la que lanzo ráfagas de suciedad y putrefacción.

 

La Santa está siempre al borde de un ataque de nervios,

Perpetuamente restregándose para lavarse la suciedad que le arrojo.

La Blanca Purísima

Atrapada dentro de este cuerpo ardoroso

Esta carne viva impregnada de energía divina voluptuosa

Cuerpo en constante avidez de rozar y ser rozado

Carne de mujer abierta y expuesta a su naturaleza fértil.

 

LilitLobos

Tetística

Una tarde tranquila, con el sol entrando por la ventana, sobre mi cuerpo plácido en la cama, tomé un par de revistas que un amigo recién me había regalado: una hermosa antología de tetas perfectas, ensueños de hombres.

Dos horas de aquel deleite visual fue suficiente para ser invadida por una envidia tetística. Comencé a soñar en el cómo conseguir ese par de tetas que pudiera exhibir en la calle bajo blusas de telas delgadas que me dejaran traslucir unos pezones turgentes y excitados. Pensando en el cómo conseguir las tetas anti-gravedad resulté rememorando cómo había sido vivir con las que me habitaban el pecho.

El cuento de mis tetas comienza antes que las tuviera. Cuando comenzaron a salirme un par de corozos en el pecho y que de un momento a otro se hincharon haciendo imposible correr sin ese adefesio llamado brasier. Desde entonces mi madre me decía con un tono amenazante que tenía que cuidarlas, porque de lo contrario Dios me castigaría y la mano pasmosa del hombre haría que se me cayeran como las de una anciana.

De grande, yo en verdad quise hacer caso a mi madre, pero es que a mis tetas, se les dieron por ser unas tetas susurrantes, y no se les ocurría nada más que murmurar una supuesta necesidad natural de ser tocadas.

Un día desesperada de sus constantes acosos les prometí que llegado el momento las dejaría manosear todo lo que quisieran, advirtiendo que entonces se caerían como bien lo afirmaba la cantaleta constante de mi madre… Pero ellas, siempre fueron unas tetas sediciosas, respondieron que no les importaba en lo más mínimo colgar desde mi pecho si a cambio de ello unas manos diestras o siniestras las amasaban como se amasa el pan, les dieran otras formas al desplegarse en cuencos manuales, las arañaran como quien pellizca un pastel o las mordiera como lobo rabioso. En fin, se caerían con gran gusto si a cambio recibían abundantes tributos de manoseadas acompañadas de un masaje final con semen.

Hasta aquí parecía no haber tantas diferencias con lo que se suponían eran unas tetas normales, aunque susurraran y aludieran una exigencia espontánea por el toque. Pasó el tiempo, y me fui haciendo a la idea que eso era lo más común, incluso esa manía que tenían de electrizarse cuando algo andaba mal, como un par de sensores que se ponían en guardia ante un posible peligro. Lo único que me incomodaba de ellas, o más bien de una de ellas era ese constante querer salirse del brasier, a esa la llamé la teta rebelde, porque no había copa de brasier que la mantuviera adentro.

Hace poco, estábamos mis tetas y yo en una conferencia de esas aburridas, cuando un sujeto sacó un cuaderno de pinturas, me lo pasó y pensé en que ahora tendría que procurar ser cordial y decirle que había admirado mucho sus dibujos, a pesar que esa sensibilidad por la pintura nunca ha sido una de mis cualidades, en los museos los cuadros siempre me han parecido la cosa más aburrida e inentendible del mundo, esencialmente porque me surge un deseo por tocarlos pero me lo impide esa bendita línea imaginaria que los protege de mis perversas intenciones anti-artísticas.

Pero sucedió que paseando los ojos por esas pinturas coloridas, mis dedos se dirigieron despacio y ansiosos a tocar las imágenes hechas de azules, amarillos y magentas. Recorriendo los colores percibí que no necesitaba tener los ojos abiertos, porque el deseo del toque no surgía de la mirada, ni de los dedos, emergía desde mis tetas, exasperadas por palpar los colores regados en aquellos papeles, sí, eran mis tetas las que miraban a través de las yemas de los dedos.

Antes de esa tarde lo único que había podido ver con las tetas eran los cuerpos contra los cuales deleitosamente las había restregado, paseado, rozado, acariciado, apretado y demás gajes del oficio. El pintor se llevó los dibujos, pero ellas quedaron en un estado de alerta constante, es como si de pronto me hubieran surgido un par de ojos fisgones en el pecho.

Unos días después asistí a un recital de poesía. Los poetas hacían palabras sus almas e incitaban las nuestras a unas danzas de emociones, danza que a mis tímidas y normales tetas encresparon con un ansia inusitada, estremecieron al ritmo de las poesías, de su mística música y me exigieron sacarlas del brasier, arrancarme la blusa para que además de escuchar pudieran ver, se fueron hinchando, haciendo de hielo, frías y quemantes, por un momento tuve el ridículo temor que estuviesen quemando mi blusa. Fue entonces que me descubrieron su conmoción ante la poesía. No bastándoles con esas incomodidades, me tomaron, se presionaron de adentro hacia afuera y abrieron su boca-pezón, iniciaron un ritmo de exhalaciones en las que prometieron saborear, tomar y aprehender el mundo poético.

Mis tetas, mis tetas, se piden tomar mis dedos para escribir este cuento, para que las tenga en cuenta. Se confabulan con mi Vulva para incitarme a escribir estas cavilaciones. Pero no satisfechas con estas líneas vulgares y faltas de decoro, además, mis tiernas tetas se desencadenan por el cuerpo, como en efecto mariposa me recorren toda sin dejarme ninguna zona exenta de esa sensación de erogenidad, hasta creo que me convierto toda yo en una Vulva gigante que se pasea por las calles con sus tetas-clítoris ardorosas.

A estas tetas normales y poco dóciles, les digo que lo más que tendrán de mí serán estas líneas, no me quitaré la blusa, ni siquiera el violento sostén, no les daré manos diestras o ciegas para manosearlas, no hablaré de ellas, no serán más que un par de tetas cautivas condenadas a habitar un cuerpo incapaz de entregarse a otro sin que la entrega esté mediada por algo parecido al amor.

Pero en cambio lo pensaré más de una vez antes de rellenarles de silicona, que las vuelvan objetos pasivos de deseos, convertidas en unas tetas para ser vistas y robadas de sus naturales cualidades para poseer mi cuerpo, susurrar, ver y escuchar.

 

LilitLobos

Una IAP para nuestros tiempos.

Les invito a leer este texto del profesor Mauricio Giraldo, publicado en 2019. Es elaborado para la CLACSO – UDELAR, en su recopilación Procesos y Metodologías Participativas; Reflexiones y experiencias para la transformación social, por los compiladores Pablo Paño Yáñez, Romina Rébola y Mariano Suárez Elías.

Fue un honor para mí trabajar en este texto como revisora ortotipográfica y de estilo, además del gran aprendizaje que me dejó su lectura. A continuación les dejo el resumen del texto y el link de descarga del libro completo.

UNA IAP PARA NUESTROS TIEMPOS

El texto procura responder a la confusión actual en el uso de la metodología Investigación Acción Participativa – IAP, por lo que retoma las acciones históricas que dieron su inicio y sentido de respuesta. Muestra como Latinoamérica es un producto de la historia, donde sus realidades la han obligado a construir una ciencia social propia, comprometida con sus contextos y alejadas de la disciplinariedad eurocéntrica que impide la comprensión y la transformación.


Tal ciencia propia encuentra en la Investigación Acción Participativa -IAP- una actitud que pone en duda el eurocentrismo y encuentra un engagement, el que al ser rastreado se aproxima al sentido del suma qamaña, que mantiene la triada del compromiso – pacto, que se invierte en la historia y hace del intelectual orgánico.


Este texto es elaborado por Mauricio E. Giraldo Mejía, excelente docente e investigador de la Universidad Católica de Oriente. Pueden contactarlo al correo: maogime@gmail.com

Olvido

Zozobra por huir

Encerrarme en mi madriguera

Donde nadie me alcance.

 

¿Qué quieren de mí?

Juzgar si condenarme a su odio o su amor.

Ambos erigen la moneda de mi abrumo

Insisten desenfrenadamente de mi coexistencia.

 

Omisión me abraza sutilmente

Indiferencia no aferra sus garras a mi alma

Desdén me seduce a provocarlo,

Sólo el olvido aliviana este recorrido fatal por la vida.

 

Sortilegios – Lilit Lobos

 

Si fuera poeta

Si fuera poeta

Esbozaría con palabras imágenes voluptuosas,

Sonidos profundos que revivan el cerebro yerto de los zombis que van arrastrándose por las calles de la ciudad.

 

Si fuera poeta

Escribiría frases que inundaran de calor los corazones sumidos en desolación.

Llevaría esperanzas entre letras

Haría que mis palabras fueran bálsamo a pechos congestionados de dolor.

 

Excluiría las carnes abyectas

Cercanas a la muerte,

Los cuerpos en constante estado de putrefacción.

 

Le daría gusto a quienes se ofenden con mi vergabulario

A quienes dicen que hay formas muy bonitas de decir las cosas.

Eliminaría del diccionario mis palabras descaradas

Carne

Tetas

Vulva

Verga enhiesta…

 

Escribiría metáforas cándidas

Inocentes de sobrexcitación mundana,

Exquisitas loas al amor platónico

Y purificados deseos levitarían en mis páginas

Desterrando de mis letras la angustia y el sexo.

 

Mis “poemas” serían escritos bien elaborados.

Tendría en cuenta la métrica

Los juegos profundos de palabras

La búsqueda de lo sublime

El deslumbramiento en el lector

El hacer ver en lugar de hacer saber.

 

Si fuera poeta

Serían mis poemas primorosas odas políticas

No sustentados en el amor y su ausencia,

Trascenderían mi egoísmo emocional

Para ser un grito social en la revolución del mundo…

 

Pero no soy poeta

No me es posible escribir poemas.

Soy tan sólo este cuerpo de mujer

que no encuentra otro medio de supervivencia emocional

Más que las palabras que va vomitando en sus papeles.

 

Escribo para nadie

Escribo

Cuando se trunca mi aire,

Escribo

Porque soy egoísta y la palabra es mi aliento.

 

LilitLobos

 

 

Abrazo maternal

Se acerca,

Se dirige en línea recta trayendo en su pecho un abrazo.

Abre sus brazos como si entre ellos alcanzara a contener el mundo,

Como si mereciera ceñir mi historia entre ellos.

Los sitúa alrededor de mi cuerpo,

A un espacio de tocarme.

 

Adentro

Una niña diminuta se estremece ante el anhelado abrazo maternal añejado por años,

Afuera

La piel se estremece aterrada.

 

LilitLobos

De cabeza

Si pudiera arrancarme la cabeza,

invasión de sensaciones perversas,

gritos desesperados

rugidos de monstruo al oído.

 

Repetición constante de dolor y rabia

látigos ponzoñosos golpean infinitamente

Aún después de haber arrancado la piel

y la carne

Siempre arrancan más

Hacen puré mis huesos,

Y más.

Nunca satisfechas

Nunca suficiente

Nunca dejan de tener hambre de mí

De más mí.

 

Tirarme de cabeza

Dejarme caer al vacío hasta llegar al final en donde se aplaste cada una de mis voces,

Donde no puedan reconstruirse,

Alcanzar la ausencia de mí misma.

El fin de la hostilidad.

 

Y aun no entiendo cómo simplemente no me desplomo…

Una voz dentro

Me arrastra hacia el torbellino de la vida,

convencida del todo puede ser mejor

Me recuerda cómo pudo ser peor

susurra a la vuelta de la siguiente colina está la felicidad.

 

Un paso atrás del borde

el abismo me llama deliciosamente,

Terrible solución,

Para mí bien o para mi mal,

Sé que me tengo que dejar caer al abismo

¡De cabeza!

 

LilitLobos

 

Léeme lento

Mejor si tienes que leerme lento

Da lugar a estas letras de colarse por tus ojos

Caer por la garganta

Expandir el pecho

Constreñirte el aire.

 

Vienes a ojear en busca de mi lamento

Husmeas en mi pena,

Así que ahora sé parsimonioso.

 

Déjame jugar en tu boca

Otorga a esta amargura entumecerte el paladar,

Trágame en mis caracteres fracturados

Concede que te rompa al irrumpir morosos en tu cuerpo,

Mi escritura trincha pedazos de pellejo y los disuelve en sílabas.

 

Mejor que leas paciente,

Da tiempo a estos garabatos a desbordarte los poros

A erizarte la piel en embestido ataque a tu sistema límbico.

 

Mejor que me leas pausadamente

Te des tiempo a comprender lo fútil de ver sólo signos lingüísticos regados en papel

A comprender estos grafos acongojados

Mi desasosiego expuesto a tu vista voyerista.

 

Pásame despacio

A la luz de una vela miope

Entre el ahogo que inunda la vista.

 

Se remiso, igual a la pena obstinada en quedarse

Retardado, igual al amor que tarda en llegar

Lento, despacio, detenido…

 

Roza despacio mi grafía

Soy yo

Eres tú

Somos ambos bebiendo de la estancada oscuridad

De la risa lúgubre de la vida.

 

Sumérgete en mis párrafos de muerte lenta

Bebámonos en ellos,

Léenos lento

Somos tú y yo estas letras.